…Y te voy a decir por que: siendo Scout aprendí a no temerle a nada, porque nunca me sentí sola, estaba conmigo y con la “manada”, esa gente que si necesitas una mano te tienden las dos.
Siendo Scout aprendí a bailar bajo la lluvia, a no tenerle asco a los gusanos (puaj!) porque cuando levantabas las carpas, habíamos dormido arriba de miles de ellos, hasta parecía que nos habían dado su calor.
Siendo Scout aprendí que “dos más dos” ayudan a muchos y es divertido! Que a los que duermen en mi carpa puedo quererles hasta el olor a patas, etc.
Siendo Scout aprendí que cantar a la luz del fogón es mágico, aunque siempre fueran las mismas canciones de Sui Generis.
Siendo Scout aprendí a extrañar a mis padres y cuando llegaba del campamento extrañaba el calor de mi compañera de carpa, que dormíamos pegaditas con las bolsas de dormir.
Aprendí a comer de todo, hasta lo que se quemaba en la olla y raspábamos con alguna rama (si no había cuchara).
Siendo Scout aprendí que depilarse las piernas en los campamentos era motivo de las mas tiernas risotadas de los chicos (eran grupos mixtos, por supuesto).
Aprendí que el alma se te infla de emoción y que no se te va jamás…
Hoy soy una mujer de 50 años y puedo afirmar con total convicción que “uno es scout para toda la vida” porque tengo 3 hijos que no fueron Scout pero yo les voy a contar lo que a diario me dicen : “Mami siempre estuviste lista para: esperarnos, abrazarnos, escucharnos y acompañarnos”.
Esta es una breve mirada sobre una parte de la historia de mi vida.
Silvia Bibiana Lombisani
18/08/2010
Silvia, hija de nuestro querido fundador Nilo Lombisani




0 Huellas:
Publicar un comentario